La mayoría de nosotros disfrutamos de unos días de descanso antes de tener que volver a nuestra rutina diaria. Por eso, es importante que centremos nuestras acciones lo más rápido posible, especialmente durante el entrenamiento, ya que debemos volver a nuestro ritmo habitual, aunque sea de forma paulatina.

Cuando nos enfrentamos a la vuelta al gimnasio y al levantamiento de pesas, es importante que sepamos algunos puntos a tener en cuenta para no salir perjudicados por una mala ejecución. Después de unos días sin actividad física, nuestro cuerpo se encuentra en un estado más bajo de lo habitual, así que no lo obligues a volver a hacer ejercicio como antes de las vacaciones.

Para volver a acostumbrarnos al movimiento será necesario que pasemos por una serie de programas de adaptación que se basarán en movimientos de menor intensidad a la que estamos acostumbrados, ya que en ningún caso debemos forzar la musculatura y sobrecargarnos. a ellos. devolver.

Tenemos que recordar que como no estamos haciendo ningún tipo de actividad en vacaciones, es importante que sepamos que los músculos están muy relajados y necesitamos volver a estimularlos y prepararlos para el ejercicio y el trabajo duro. Una buena manera de comenzar es con estiramientos y calentamientos largos y de alta intensidad. Esta fase es la más importante para el entrenamiento, ya que te prepara para el próximo entrenamiento. Los estiramientos y los calentamientos activarán nuestra circulación sanguínea y nos prepararán para el esfuerzo que requiere el ejercicio.
En esta fase de preparación deberíamos dedicar una media de 15 o 20 minutos. Deben ser siempre ejercicios suaves y sencillos para que los músculos se adapten perfectamente. Una vez hecho esto, es importante que retomemos las actividades de manera suave y gradual. Teníamos que empezar a levantar el peso que nos estábamos dejando. La intensidad debe ser menor porque los músculos tienen que adaptarse nuevamente al entrenamiento.

También es importante que no quememos demasiado músculo, por lo que los entrenamientos deben realizarse con menos frecuencia de lo que normalmente hacemos. Sí, un músculo sí recuerda y se adapta perfectamente a diferentes condiciones, pero no pasa de un momento a otro, por lo que hay que ayudarle a recordar, y para eso es fundamental entrenar de esta forma, el primer día de vuelta. al gimnasio.

Incluso podemos ir más allá y no centrarnos en un solo grupo muscular al principio, sino que podemos readecuar el entrenamiento realizando pequeños ciclos en los que trabajemos todas las partes del cuerpo para empezar a movernos lo más rápido posible y acelerar el ritmo. proceso de adaptación. ..

Por supuesto, no podemos olvidar el antes y el después de los estiramientos y la dieta adecuada para nutrir nuestra fibra es fundamental para conseguir un desarrollo muscular óptimo y evitar carencias y contratiempos innecesarios.